jueves, 16 de mayo de 2013

Blondie de naranja para Masterchef

Esta receta la hice para concursar en la web del programa de cocina Masterchef. Para los que me leen desde Ecuador, os cuento que es un concurso de televisión donde cocineros no profesionales van superando pruebas para ganar, entre otras cosas, un curso en la escuela de cocina Le Cordón Bleu donde estoy inscrita para comenzar un curso en octubre, desearme suerte!

No me había dado cuenta de que había un concurso en la web y como soy fan del programa, me presenté con mi receta. Claro que la repostería no es lo mío, pero nunca se sabe. Después de seguir la receta al pie de la letra me di cuenta que se trataba de hacer justo lo contrario, algún cambio o adaptación, así que metedura de pata total. Eso me pasa por ir volada y leerme la receta bien y las instrucciones por encimita... De todas formas estaba rico y es muy fácil de hacer.

Ingredientes
5 huevos
250 gr. chocolate blanco
150 gr. mantequilla
80 gr. harina
4 cucharadas de mermelada de naranja
ralladura de 1 naranja
100 gr. azúcar
200 gr. chocolate negro
1 cucharada de Grand Marnier
50 gr. agua
50 gr. nata líquida
100 gr. piñones tostados


Lo primero que se hace es precalentar el horno a 180 grados y mientras se calienta, batimos los huevos, el azúcar, la ralladura de naranja y la mermelada de naranja casera.

 Lo mezclamos bien y lo reservamos.
Por otro lado, fundimos el chocolate blanco con la mantequilla.
Y lo mezclamos muy bien, que no haya grumos.
Una vez tenemos las dos preparaciones listas, las unimos.
Y después de que se mezclen bien, le añadimos la harina cernida.
Como no tenía papel vegetal de cocina, engrasé y enhariné un molde para que no se pegara. Listo para el horno.
En la receta original ponía 25 minutos a 180 grados pero yo lo tuve un poco más porque no acababa de salir la aguja limpia, casi 35 minutos.
Mientras se hace el blondie, se funde el chocolate negro con el agua y la nata.
Una vez deshecho se añade la cucharada de Grand Marnier y se mezcla bien.

En una sartén sin nada de aceite se tuestan los piñones, con cuidado no se quemen. Ahora sólo queda emplatar y listo!

martes, 14 de mayo de 2013

Locro de papas y cuerito reventado

El locro es una sopa espesa que normalmente se hace de zapallo (calabaza), papas, granos, maíz, leche entera y queso fresco. Este plato es de origen prehispánico, el nombre viene del quechua luqru y su elaboración se extiende por toda América del sur, desde Colombia hasta Argentina. En cada zona se hace de diferente forma pero con algunos de estos ingredientes base. En Argentina, por ejemplo, se usa un maíz partido y seco (morocho) y el almidón hace que espese mucho más.

En Ecuador hay muchos tipos de locro, todos ellos igual de típicos y sabrosos. En algunas partes de la sierra al locro de papa le dicen ají de queso. Entre los locros que conozco está el locro de zapallo, de chochos, de granos tiernos (que me gusta mucho), y uno de los más famosos es el yaguarlocro que se hace con sangre, aunque éste último yo no lo he probado porque no sé si me gustaría...


El locro de papas tiene la ventaja de que se hace muy rápido, es rico y económico. Se puede hacer con cuerito reventado (cortezas) o sin él, una versión vegetariana sin cuerito está igual de sabrosa. Además, le encanta a mi familia, qué más se puede pedir!

Ingredientes (para 4 raciones)
750 gr. de patatas (papas)
1 trozo de repollo en tiras
1 litro de caldo de verduras casero
1 cebolla grande picada
1 diente de ajo picado
1 vaso de nata líquida (crema)
1 trozo de queso fresco (unos 200 gr.)
cilantro fresco
aceite y sal
Cuero al gusto (cortezas). Unos 100 gr. es suficiente para acompañar.

Lo primero que se hace es picar la cebolla y el ajo. Reservamos. Pelar y lavar las papas chascándolas, para que luego suelten el almidón. También picamos y lavamos el repollo.
Se calienta un poco de aceite en una cazuela a fuego medio y ahí se rehoga la cebolla (con un poquito de sal, que siempre se rehoga antes que sin ella). Cuando la cebolla esté transparente, se añaden las papas cortadas y el ajo picado. Se deja hacer poco a poco, unos cinco minutos.
Ahora añadimos el repollo en tiras y rehogamos todo junto otros cinco minutos antes de añadir el caldo.
Ahora, ya sólo hay que esperar a que cueza a fuego suave unos 30 minutos, tiene que cocinarse hasta que la papa empiece a desmoronarse un poco, no que se deshaga toda, pero si una parte. Se prueba que estén blandas las papas y el repollo.
Ahora se añade la nata líquida y el queso desmenuzado con la mano, se mezcla bien, rectificando de sal si fuera necesario.
Se apaga ya el fuego pero se deja en la misma hornilla para que repose un par de minutos y se integren bien los sabores. Ya está. Se sirve decorado con un poco de cilantro picado por encima, este sería un locro de papas vegetariano.
Pero si te gusta con el cuerito, sólo hay que partirle unos trozos por encima para que varíe el sabor.

domingo, 5 de mayo de 2013

Seco de cordero y gallinas free range

Este fin de semana he estado en la finca de mis sobrinos en la sierra de Madrid, aquí es donde crían las gallinas de las que recibo mis huevos free range, criadas sin antibióticos ni hormonas del crecimiento. Si a alguien le interesa saber algo más, enviadme un mensaje por Facebook.


Con este método los animales deambulan libremente en busca de alimento y  diversión en vez de estar confinados en jaulas. No me digan que no parecen gallinas más felices que las de jaula industrial de 40 cm2.
 

Y están acompañadas de perros, caballos, huertito etc...una mini granja.
 


Ahora el seco de cordero. Una de las primeras comidas que probé cuando llegué a Ecuador fue el seco de chivo (cabrito) que hacían en el restaurante del hotel de mi padre. Me encantó y desde entonces siempre que estaba en el menú, lo pedía. A veces era de chivo, a veces de gallina o de cordero. Pero siempre tenía un toque agridulce y meloso y se acompañaba de arroz amarillo y  plátano maduro frito. Estaba estupendo y desde entonces es uno de mis guisos preferidos.
 
Así que aprovechando una oferta de cordero lechal que había en mi carnicería, lo he hecho. Se puede sustituir la carne de cordero por cualquier otra carne que tengáis a mano (res, cabrito, gallina, lo que sea). Lo que le da el sabor característico es el zumo de naranjilla, se puede hacer con una o dos naranjillas naturales o como yo hice  aprovechar los paquetes de pulpa congelada 100% natural sin colorantes ni conservantes, que venden tanto en los comercios latinos, como los asiáticos o las grandes superficies (Carrefour o Lecrec por ejemplo).
 
Ingredientes para 3 personas
1 kg. de carne de cordero troceada
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
1/2 paquete de pulpa de naranjilla congelada licuada en un vaso de agua
2 tazas de cilantro fresco
1 trozo de panela (como una cuchara)
1 cerveza (opcional). Solo necesité media, la otra media me la tomé mientras se hacía.
3 cucharadas de aceite para freír la carne
Sal al gusto
 
Para acompañar
1 taza de arroz largo sofrito en aceite de achiote para que tome color
1 plátano maduro frito (aprox. por persona)
 
Lo primero que se hace es sellar la carne. Se sala y se fríe en una cazuela alta con el aceite caliente.
 

Cuando empieza a tomar color dorado, se añade la cebolla partida y el ajo picado. Se baja la intensidad a fuego suave para que la cebolla se ponga transparente pero no se queme.
 
 
Mientras tanto, se licúa la pulpa de naranjilla en un vaso de agua con un trocito de panela y se reserva. Si no hay licuadora lo único que hay que hacer es sacar la pulpa un poco antes del congelador para que se vaya descongelando y se pueda hacer el jugo con la batidora de mano (que no pica hielo).
 
Después en el mismo vaso en el que se ha licuado la pulpa, se coloca el cilantro fresco y también se licúa.
 

 
 Se añade el jugo y la pasta de cilantro al guiso y se remueve bien.

Ahora hay que añadir un poco de líquido hasta que cubra la carne, yo usé media cerveza pero depende de la cantidad de carne y lo profunda que sea la cazuela. Si no tenéis cerveza o no os gusta, podéis añadir caldo de carne o de verduras o agua sin más.

 
Ahora se deja que cueza a fuego lento hasta que la carne esté tierna. Esto depende de lo dura que sea la carne que se use. Si es por ejemplo costilla de res, tardará más que el cordero o la gallina (o pollo). Yo lo dejé un poco más de una hora y se deshacía en la boca. Se rectifica de sal, se hace un arroz amarillo y se fríe un maduro por persona. Tradicionalmente se sirve así:

 
 

jueves, 25 de abril de 2013

Calabaza y cebollas al horno

A mucha gente cuando le nombras la palabra verduras, le vienen a la cabeza unos platos de hoja verde hervida insípida y la verdad, no me extraña que no les guste mucho. Pero a mí si me das a elegir un método sabroso para comer verduras elijo al horno.

Esta receta es un megamix de una receta de Jamie Oliver y otra de Yotam Ottolenghi, pero my way. La he hecho tantas veces que ya no recuerdo los ingredientes verdaderos de la receta  primigenia, pero estoy casi segura que se la copie a ellos y hay que darles su mérito. Aunque luego yo haga lo que quiero con sus ideas!

Ingredientes
Una rodaja de calabaza por persona
Una cebolla o dos por persona, blancas o moradas
Pimentón
Aceite de oliva
Sal al gusto
Una taza de cilantro fresco

Admite variaciones, si no te gusta el cilantro ponle tomillo, perejil, albahaca, lo que quieras. Si te gusta el picante se le puede espolvorear una pimienta de cayena o pimienta.

Precalentar el horno a 170º, si se te olvida tampoco pasa nada que esto no es un bizcocho, lo metes y se tardará un poco más en hacer, pero no es grave.

Corta la calabaza en rodajas, lávalas y espolvorea sobre cada una, una cucharada de pimentón, sal y un hilo de aceite de oliva por encima.
 

Pela las capas exteriores de las cebollas, lávalas y hazles una cruz en la parte de arriba, hasta la mitad de la cebolla, dando un poco de sí el agujero para poder ponerle dentro el majado.
El majado consiste en machacar en un mortero o en una batidora una taza de cilantro fresco con sal y aceite de oliva hasta conseguir una pasta. Esta pasta la introducimos con ayuda de una cucharita en la "cruz" de las cebollas. Echa un hilo de aceite por encima.

Cuando ya hayas preparado las dos hortalizas, mételas en una fuente en el horno, de media a una hora, vete pinchando la calabaza y las cebollas para ver si ya están blandas.

Para los carnívoros es un magnífico acompañamiento para cualquier carne, para los no tan carnívoros son un plato en sí mismas o se pueden acompañar de arroz o cuscús.



martes, 23 de abril de 2013

Sorbete de mandarina con dados de miel

El verano ya está aquí y para combatirlo nada mejor que un sorbete fresquito y natural. Además está tirado de hacer y queda muy aparente, sobre todo si tenemos los dados de miel de Ingredíssimo, que me regalaron una muestra en la Feria Gourmet 2013.

La receta original es de una chef que sale en Canal Cocina, ahora bien, no me preguntéis cómo se llama porque yo no vi el programa, lo vio mi hermana y luego me lo contó ¡por teléfono! Milagro que haya salido la receta.

Está tirado, la receta original es con mandarinas, pero me imagino que se puede sustituir por zumo de naranja, de pomelo, de limón, de fresas etc...

Ingredientes

1/2 litro de zumo de mandarinas
dos o tres cucharadas de azúcar (al gusto)
2 claras de huevo (las yemas las puedes usar para otra cosa, una tortilla, un bizcocho, qué sé yo...)

Se hace el zumo de mandarinas, se endulza con el azúcar (o miel, o stevia o lo que te guste a ti).


Se baten a punto de nieve las dos claras de huevo frías, con una pizca de sal, en un bol hasta que salgan como "picos".

Se mezclan el zumo con las claras. Hay que hacerlo con movimientos envolventes, pero si lo haces a capón, como yo lo hice, tampoco pasa nada porque luego al batirlo se mezcla todo. Me preocupó porque se quedaba separado el zumo de las claras, pero no pasa nada luego se mezcla.

Se colocan en unos moldes metálicos y se mete en el congelador durante unas cuatro horas.

Se les mete la batidora de brazo para que se mezclen bien y se vuelven a poner en el congelador una hora más. Se sirve y se decora con los dados de miel.

domingo, 21 de abril de 2013

Feria Gourmets 2013

Ya sé que voy un poco retrasada porque hace más de una semana que terminó la Feria Gourmets, pero no he tenido tiempo hasta ahora. Esta Feria la organiza la revista Gourmet, gracias por invitarme! Las ferias profesionales me gustan mucho porque se pueden ver novedades, charlar con gente del sector de la alimentación, probar productos, hacer catas, etc.
 
A los primeros que encontré que me llamaron la atención fue a los de piruletasdechocolate.com, esta empresa de Benidorm, es una tentación. Las piruletas de sabor son estupendas, los diseños y formas también.


Los de Ingredíssimo se dedican a los ingredientes deshidratados o texturizados, con los que dar un toque final a cualquier receta. Son hilos de chili, crunch de tomate, chocolate explosivo... es el toque especial a cualquier receta que hagas. Me regalaron una muestra de dados de miel que he usado en una receta de sorbete de mandarina, luego la subo, por ahora se puede ver la foto de cómo queda.
 
 
Están en Barcelona, pero venden por la web por lo que estoy pensando hacer un pedido de unas cajas surtidas que tienen, así puedo hacer más pruebas.
 

 
Otro stand que me encantó fue el de Durafruit, con fruta congelada de una manera novedosa de tal forma que cuando se descongela sabe como fruta natural, no se queda escarchada ni aguada, no pierde propiedades, está tal y como si fuera fruta natural!


 
Luego hay otros stands que no me interesan, como por ejemplo este de dulces (llenos de azúcar, productos químicos, saborizantes y colorantes). Si, vale, pero era tan bonito que por un momento se me olvida que estoy en contra de todo eso y me paro a mirarlo, me encantan los colores y cómo lo han colocado todo!
 




Volví a ver a La Francoargentina, empresa especializada en productos argentinos que fueron mis proveedores durante años y a los que había perdido un poco la pista últimamente. Tienen novedades, aparte del dulce de leche clásico, ahora hay otros formatos.

Y me sorprendió el sirope de agave.

 
Probé los chocolates de Gorrotxategi, fabricantes de chocolates y repostería de Tolosa, con museo del chocolate incluido, que se comercializa a través de Delicea, una empresa que lleva más de veinte años dedicada a la distribución de alimentos deliciosos!


También encontré la empresa La Chinata, que elaboran toda una gama de productos con aceite de oliva, tanto de alimentación como de perfumería. Ya los había visto en el espacio Gourmet del Corte Inglés de Castellana, pero no tenían toda la gama, que es muy amplia, merece la pena echar un vistazo a la web.



 
Estuve en el Túnel del Vino, donde pudimos probar varios vinos diferentes, todo muy bien expuesto y explicado. Lo único que al ser pronto (11 a.m.) no apetecía tanto tomar mucho vino y que así a palo seco se hace un poco cuesta arriba tomar vino. Pero hubo varios que me gustaron y de los que me he quedado con el nombre para buscarlos. 
 
 

También vi unas ollas antiguas, qué curiosas, no sabía que habían sido así!
 
 
Entre las actividades que se organizan en la feria está el "Taller de los Sentidos", había varios colegios y los escolares aprendían de forma lúdica las ventajas de una alimentación variada y hasta a hacer sushi de salmón!
 
 

 Los mayores también podíamos hacer catas, hicimos una de aceite de oliva con Alberto Moya, chef del restaurante El Bogavante de Almirante, nos explicó un montón de cosas sobre el olivo y su fruta, la aceituna.
 
¿Sabías que España es el primer productor de aceite de oliva y que produce más aceite que TODOS los demás países productores juntos? ¿Sabías que el segundo productor (pero a años luz), que es Italia, tiene 35 variedades y en España tenemos 260 variedades? ¿Que hacen falta 4 kilos de aceitunas para conseguir 1 litro de aceite? Como es un zumo de fruta, se va degradando con la luz y el tiempo, por eso hoy en día se tiende a comercializarlo en botellas oscuras para que no le de el sol y en tamaños más pequeños, de medio litro, para que no se oxide en casa, que es lo que pasaría si se envasa en tamaños más grandes y lo tenemos durante mucho tiempo abierto.
 
Nos pusieron una cata con tres variedades de aceituna: arbequina, cornicabra y hojiblanca.
 
La arbequina es la de la izquierda, señalizada en toda la cata por el color naranja, es muy pequeña tiene un punto dulce y afrutado, ideal para repostería.
La cornicabra es la del medio, se llama así porque en uno de los dos extremos tiene una especie de pico o cuernito como de cabra. Se señalizó en azul y tiene un punto picante, potencia el sabor de la carne o la caza.
La hojiblanca, era la señalizada con el color verde, a la derecha, se llama así porque tiene motas blancas, tiene un sabor equilibrado entre picor y amargor, son las mejores para comer crudas.
 
Primero probamos el aceite, así a palo seco, la verdad es que se hace un poco duro. Normalmente las catas-catas se hacen en unos vasitos de vidrio azul oscuro, pero tampoco estuvieron tanto tiempo al aire oxidándose, y además así pudimos apreciar mejor la diferencia de color de unos y otros.
 
Después probamos la aceituna tal cual, para saborear los diferentes puntos de dulzor, amargor, picor etc.
Seguimos con los gazpachos. Lo de los gazpachos es curioso, nos contaron que el gazpacho era el mismo en los tres casos y una vez hecha la base, se emulsionaron cada uno con su aceite distinto.

En la foto (mala, of course), no se llega a apreciar, pero al emulsionarlos eran de distinto color aunque la base fuera la misma, aparte de que el sabor de unos y otros no tenía nada que ver. ¡El aceite cambia todo!

Después del gazpacho vino una ensaladilla rusa con distintas mayonesas, hechas con los distintos aceites. La mayonesa no me encanta, vaya, no me gusta mucho, pero sí pude apreciar como el uso de uno u otro aceite hacía que la ensaladilla estuviera bien o no, algunas de ellas eran francamente fuertes, menos mal que teníamos unos colines para pasar el trago.


Y para finalizar, unos mejillones en escabeche casero, en los que se había utilizado un aceite distinto en cada caso.
De esta cata me llevé un interés por el aceite que antes no tenía, voy a ir haciendo unas pruebas con unos y con otros y ya os cuento cómo me ha ido. Me encantó el chef Alberto Moya porque era un comunicador nato, aprendimos mucho en muy poco tiempo y si bien no se pudo extender, sí nos dio unas pautas para seguir investigando por nuestra cuenta, que es de lo que se trata.

Y eso fue todo, muy intenso, aprendí, me explicaron, probé algunos productos, vi novedades, me traje a casa algunas muestras para seguir investigando y en general, me gustó mucho, espero poder repetir el año que viene!